Registro de mis caminatas por el monte en cuarentena, las flores silvestres van apareciendo según su turno, observo su complejidad, tan simples y humildes a la vez. Se asoman en la tierra. En medio de la pandemia la naturaleza es un refugio, un reservorio de belleza ante tantas imágenes desoladoras del presente, este ejercicio de observar la naturaleza me ubica en el lugar que ocupa mi existencia. Las flores me muestran sus estrategias de supervivencia, mutan, se transforman. Sus formas me producen una sensación difícil de describir con palabras, por eso las pinto, de manera minuciosa, lentamente, en un fondo despojado, blanco, impecable, eternas y efímeras. Esta obra es producto de mirar el monte que me circunda todos los días. Poco a poco se va dejando ver, aparecen ante mis ojos formas que antes no percibía, celebro estos hallazgos, estas apariciones, es como si me ofreciese un regalo cada día. La belleza de todos los días. No encuentro como expresar lo que hago cuando pinto, la pintura está allí, formada por impresiones, sensaciones, sonidos, emociones, una intensa melancolía de la vida, el misterio, la poesía, capa tras capa de colores aplicados con pinceles minúsculos que dibujan la textura vegetal e intentan capturar ese secreto con el que se compone la morfología de los seres que habitan esta tierra.
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domingo, 8 de agosto de 2021
miércoles, 13 de enero de 2021
sábado, 4 de julio de 2020
domingo, 8 de diciembre de 2019
domingo, 24 de noviembre de 2019
Fragmentos del monte
Fragmentos del monte
acrílico sobre tela
2019
“Mis fragmentos del
monte no son nada.
Esto me hace recordar
mi lugar en el universo”
Fragmentos del monte, ¿qué es el monte para mí? Una elección de vida,
soy parte del monte, atestiguo su presencia, lo registro. ¿Por qué pinto el
monte? No sé, quizás por su belleza, encuentro poesía en él, miro cómo lo
azaroso va modificando la naturaleza y genera esa belleza. La humedad sobre la
hoja produce una coloración que me impacta, los colores del lienzo son los del
monte, que se forman por capas sucesivas, como las hojas que van cayendo y se
mezclan unas con otras. Miro la descomposición de la hoja en una
delgada filigrana, hasta que queda solo el esqueleto. Me asombran la
regeneración continua y las metamorfosis de los elementos que componen el
monte. Intento plasmar lo inasible de la naturaleza, instantes que se disuelven
en el aire, la misteriosa trama de la existencia.
lunes, 23 de septiembre de 2019
domingo, 22 de abril de 2018
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